Integrando las Dimensiones Culturales de los Programas Educativos Virtuales
Mucho falta conocer sobre una práctica efectiva de la enseñanza en línea pura, o mixta, para que los estudiantes alcancen por igual un aprendizaje más efectivo. Supone mucha investigación por realizar para pensar si se poseen las herramientas tecnológicas "justas" o "bien desarrolladas" aplicables en cuanto a contenido y metodología en la enseñanza virtual, con especial énfasis de una articulación inter-disciplinaria de la dimensión cultural, y si se quiere, socio-antropológica.
A su vez, esto tiende a ser interesante para que los diseñadores recojan lo que los investigadores alcanzaron teóricamente en sus estudios, y los profesores aprendieron de su práctica pedagógica electrónica, a través de las existentes evidencias contrastadas acerca de cómo la gente aprende en diferentes contextos culturales. Esto está relacionado con la efectividad de la enseñanza: centralmente al reconocer los criterios de pertinencia y relevancia, que redundarán en los de productividad, practicidad y utilidad, íntimamente relacionados con la efectividad y calidad de la educación administrada.
La educación es relevante cuando promueve no solo aprendizajes significativos,-porque es posible un anclaje socio-cognitivo a partir de las experiencias personales y conocimientos previos de las personas que aprenden-, sino porque provoca un aterrizaje de los programas educativos, para nuestro caso, virtuales (de e-learning), con la integración de la perspectiva (inter)cultural.
La educación es pertinente, porque enlaza las diferentes capacidades, necesidades e intereses de las personas, las demandas económico-productivo-ocupacionales y cívico-políticas de/ en una sociedad (hoy del conocimiento fluido) y la práctica cotidiana de los valores y creencias mediadas por la cultura digital vigente en la misma. Por lo enunciado, la educación será concomitantemente, productiva, práctica, y útil, por lo tanto de calidad educativa. Estos criterios, entonces apuntan a permitir y fomentar que las personas/estudiantes se (auto) construyan y se desarrolle su autonomía, y su propia identidad.
También la utilidad práctica se vincula con los anteriores ya que todo aprendizaje virtual o mixto, -como también en lo presencial-, debe colmar las exigencias de que sea y contribuya en la práctica, a la convivencia diaria, laboral, comunitaria y otros. Ello sería así de haber podido acceder a través de herramientas e instrumentos pertinentes y relevantes,-existentes mediados por potentes tecnologías, a fin de integrar a los programas, componentes de la cultura popular y de la elaborada, a fin de ser socialmente valiosos, útiles y productivos.
Se trata de una tarea pendiente en el tiempo presente para "reconcebir" y "reformular" lo abarcable (por ahora) en el plano formativo, dado la reducida e insatisfactoria integración de la dimensión cultural (salvo honrosas excepciones) en los diseños de software y en las interpretaciones posibilitados por los modelos vigentes acerca del conocer.
Re-concebida aquí, se entiende que se emparenta con una filosofía de la cultura que presenta una posición más esencial y radical de las ideas culturales. Problematiza el concepto y el ser de la cultura, y más profundamente, del concepto y el ser de la filosofía que la subyace. Es decir, intenta concebir las relaciones entre filosofía y cultura como recíprocas y esenciales, y entender que ambos términos son en principio irreductibles entre sí. Se provocarían “fallas-pliegues” epistemológicos de/en los discursos que apuntan a un carácter desestructurador para repensar y reformular principios científico-tecnológico y educativos a la luz de una emergente cultura virtual.
(Bates, T.)


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